La restauración ecológica ocupa una posición central en la agenda europea de investigación e innovación. La Ley Europea de Restauración de la Naturaleza establece objetivos jurídicamente vinculantes para recuperar ecosistemas degradados, incluyendo suelos agrícolas, ríos, hábitats naturales y espacios urbanos. Esta norma redefine el marco de actuación para administraciones públicas, comunidad científica y sector productivo, al exigir resultados medibles y planificación a largo plazo.
Este marco se integra en el Pacto Verde Europeo, que articula la transición climática, la protección de la biodiversidad y la transformación de los sistemas productivos. En el ámbito de la investigación, la Misión A Soil Deal for Europe de Horizonte Europa plantea la creación de redes de living labs y “lighthouses” como instrumento operativo para alcanzar suelos saludables en toda la Unión. La orientación de las convocatorias muestra una preferencia clara por propuestas que integren experimentación científica, participación social y demostración territorial.
Para quienes preparan propuestas europeas, este contexto implica que la restauración ecológica se evalúa desde su capacidad de generar transformaciones verificables en territorio.
Qué caracteriza a un living lab en restauración ecológica
Un living lab aplicado a restauración ecológica es una infraestructura de innovación situada en un territorio concreto donde se diseñan, implementan y evalúan soluciones en condiciones reales. No se limita a un ensayo experimental aislado, sino que articula procesos continuos de co-creación entre investigación, administraciones, empresas, sector primario, organizaciones sociales y comunidades locales.
La metodología combina diagnóstico científico, definición compartida de problemas, experimentación controlada y seguimiento a medio y largo plazo. Los datos generados en el territorio permiten analizar indicadores ecológicos (salud del suelo, biodiversidad, carbono, agua) junto con variables socioeconómicas relacionadas con actividad productiva, gobernanza o aceptación social. Este enfoque facilita que las soluciones desarrolladas sean adaptables a otros contextos regionales.
Tipologías de living labs vinculadas a convocatorias europeas
En el marco de Horizonte Europa y de sus partenariados, los living labs de restauración se concretan en varias tipologías que responden a prioridades políticas y científicas.
En el ámbito de suelos y sistemas agroecológicos, los laboratorios vivos se orientan a mejorar servicios ecosistémicos, aumentar la resiliencia productiva y reducir emisiones. El partenariado Agroecology impulsa redes de living labs e infraestructuras de investigación que permiten testar prácticas adaptadas a contextos climáticos y agronómicos diversos. En estos casos, la combinación de parcelas demostrativas, protocolos de monitorización y participación de agricultores y cooperativas constituye la base metodológica de las propuestas.
En paisajes y biodiversidad, los living labs se vinculan a reservas de la biosfera, espacios Natura 2000 o territorios periurbanos. Aquí la restauración de hábitats, corredores ecológicos o riberas se integra con planificación territorial y desarrollo local. La dimensión social adquiere un peso significativo, ya que la aceptación de medidas de restauración depende de procesos participativos estables.
También se observan living labs territoriales que articulan restauración ecológica con transición económica en zonas rurales o de montaña. Estos modelos combinan innovación ambiental con actividades como turismo sostenible, valorización de productos locales o servicios ecosistémicos, generando propuestas que dialogan con fondos de cohesión, LIFE o Interreg.
Ventajas competitivas para liderar consorcios europeos
Una entidad que impulsa un living lab dispone de una infraestructura operativa que puede situarse en el centro de una propuesta europea. La existencia de un territorio definido, con actores movilizados y protocolos de seguimiento en marcha, facilita la formulación de paquetes de trabajo vinculados a demostración, validación y escalado.
En convocatorias de Horizonte Europa, donde se valoran impacto, viabilidad y replicabilidad, un living lab aporta evidencia tangible de capacidad de ejecución. Universidades y centros de investigación pueden asumir la coordinación científica apoyándose en un territorio real de experimentación. Administraciones públicas pueden liderar desde la perspectiva de gobernanza y política pública. Empresas tecnológicas o agroambientales pueden demostrar y validar soluciones en condiciones operativas, reduciendo incertidumbre de mercado.
La experiencia acumulada en proyectos como SOILCRATES confirma que la integración de living labs distribuidos en distintos países refuerza la coherencia y el impacto transnacional de los consorcios.
Requisitos para un living lab sólido ante la Comisión Europea
Las evaluaciones europeas analizan con detalle la estructura y sostenibilidad de los living labs. Una gobernanza clara, con representación equilibrada de actores y mecanismos formales de decisión, aporta credibilidad institucional. La definición de indicadores ecológicos y socioeconómicos desde el inicio permite demostrar resultados verificables y comparables.
El diseño experimental debe incluir líneas base, tratamientos diferenciados y protocolos de monitorización consistentes. La gestión de datos requiere acuerdos sobre propiedad intelectual, acceso abierto cuando corresponda y compatibilidad con estándares europeos. La conexión con redes existentes, como las vinculadas a la Misión de Suelos o al partenariado Agroecology, facilita la integración en marcos más amplios.
La sostenibilidad financiera más allá de un único proyecto también es un criterio observado por la Comisión. La combinación de financiación europea con recursos regionales o nacionales y, en determinados casos, inversión privada, contribuye a la continuidad del laboratorio vivo.
Los living labs de restauración ecológica se han consolidado como una estructura alineada con las prioridades de Horizonte Europa y de la política ambiental europea. Si eres una entidad interesada en liderar un consorcio y quieres contar con un living lab, ponte en contacto con nosotros.
